¿Necesita evaluar qué tan seguro es su sistema actualmente? ¿O medir cuáles son las posibilidades de entrada de ataques maliciosos?
Si la respuesta es afirmativa, debe conocer la acción Pentest, también conocida como prueba de penetración. Conceptualmente hablando, Pentenes es una prueba que se realiza en el sistema para evaluar la calidad de la seguridad y qué ataques se inhiben realmente en ese momento.
De esta forma, es posible medir si el sistema tiene vulnerabilidades, buscando planes de acción efectivos para crear una barrera de protección más funcional. Por ello, el pentest es muy utilizado por empresas que trabajan con datos sensibles como oficinas de contabilidad o aerolíneas, por ejemplo.
Al contratar un servicio de Pentest, un profesional con conocimientos reales en seguridad de la información y redes, realiza una serie de ataques contra el sistema de la empresa contratante. En ese momento, no puede saber nada sobre las condiciones actuales, para evitar cualquier práctica dirigida que ya esté pensando en este sistema. Así, el profesional realiza los ataques y puede configurar este proceso siguiendo varias pautas, tales como:
Estas son solo algunas de las diversas formas en que funciona este tipo de prueba de intrusión, es decir, es posible ver que es un trabajo más dirigido a causar estrés en el sistema. Además, es importante recalcar que se prueban todas las posibilidades, incluso casos en los que no tiene nada que ver con la parte técnica.
Esto significa probar acciones como la ingeniería social, mencionadas en la lista anterior. O, aún, la búsqueda de información abierta en internet. Con esto, el profesional puede identificar si la empresa está experimentando algún tipo de vulnerabilidad en información ampliamente difundida en la red.
Al contratar el servicio para realizar el Pentest, podrás seguir todo el proceso de ejecución y sus etapas de creación. Así que vamos a ellos:
El profesional cualificado primero necesita saber cuáles son los objetivos de esa prueba, es decir, en qué puntos se puede realizar el intento de invasión ya cuáles no se puede acceder. Además, el contrato de servicio debe estar debidamente firmado.
Ya en manos del desarrollador, es hora de poner herramientas específicas para escanear y hacer una radiografía total de todo su sistema. Para ello, es posible realizar un análisis simple y otro más complejo, el primero de los cuales consiste en tomar el código de un sistema y evaluar su construcción.
Por otro lado, también se puede hacer poniendo a ejecutar la aplicación y analizando su código actuando en tiempo real.
Luego de descubrir las debilidades y vulnerabilidades, se accede directamente al sistema, es decir, es la parte donde efectivamente se realizan los ataques. Generalmente, las pruebas principales consisten en dejar caer puertas traseras para probar la facilidad de entrada y mantenimiento del ataque.
Además, se utilizan otros ataques como la inyección SQL. Así, habiendo conseguido entrar, las pruebas ahora son identificar qué se puede hacer con ese ataque realizado, como cambiar una contraseña o robar una base de datos. Es también en este momento que se lleva a cabo la ingeniería social, utilizando a un empleado de la empresa que desconoce el proceso realizado, para no interferir en su participación.